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sábado, 11 de agosto de 2012

Pensamientos Compulsivos (Ep.9) *** Compulsive Thoughts (Ep.9)


La vida no es rendirse. No es vacilar, llorar, deprimirse o abatirse ante cualquier dificultad. No seas de esas personas que hacen de su vida un ciclo rutinariamente ridículo que carece de esencia. Busca tu motivación. Sonríe y apasiónate sea cual sea la tarea que realices en cada momento. Entrégate en cuerpo y alma a ella, porque sólo así llegarás a dominarla. Y si no puedes, insiste. No hay nada que alguien motivado no pueda llegar a hacer. Busca tus límites y, cuando llegues a ellos, rebásalos.

Transforma tu vida. Sé un conquistador.

*****English*****

Life is not surrender. It's not hold back, cry, be depressed or folded at any difficulty. You shouldn't be like those people who make their life a ridiculous routinely cycle without essence. Find your motivation. Smile and passionate whatever task you perform at every single moment in every single place. Give your body and soul to it, because it's the only way to dominate anything. And if you can't, insist. There's nothing that anyone motivated can't reach. Find your limits and when you reach them, destroy them.

Transform your life. Be a conqueror.

domingo, 8 de abril de 2012

Felicidad *** Happiness

            Lentamente la vida se agota. Y nosotros, como es lógico, buscamos aprovecharla lo máximo posible, porque hemos recorrido un largo camino y sabemos que todo es efímero. Pero siempre queremos más. Buscamos nuevos objetivos, nos reubicamos constantemente en el mundo intentando encontrar ese plácido lugar en el que encajemos. Y pensamos que cuando lleguemos a ese lugar teórico podremos decir que somos felices.

Recuerdo una historia curiosa. Hace unos cuantos años encontré de casualidad caminando por la calle a un viejo amigo de la infancia al que hacía una eternidad que no veía. Hablamos atropelladamente y decidimos quedar a tomar un café para ponernos al día. Quedamos en una cafetería acogedora, habitual en mis escasas pero increíblemente relajantes tardes por el centro de Madrid, y como llegué temprano decidí entrar y buscar un buen asiento para esperar. Entonces, me senté en la mesa contigua a un noble anciano que tomaba una taza de café humeante. Nada más verle tuve una sensación extrañamente familiar. Tenía esa típica expresión que sólo poseen aquellas personas que han vivido mucho. Que han pasado por lo mejor y lo peor de la vida, que han llegado a sus últimos años con la sensación de haber aprovechado su tiempo, y que siguen viviendo con el único propósito de hacer mejores y más sabias a las personas con las que se encuentran. Su pelo cano y sus ojos vidriosos denotaban una sabiduría indescriptible, la sabiduría de la vida, esa que no se aprende de los libros. Sin embargo, el resto de su cuerpo, viejo y cansado, transmitía otro tipo de sensaciones. Su respiración agotada le recordaba constantemente que su vida se estaba acabando, y que ese maldito cáncer se apoderaba poco a poco de él.

Entonces paso una chica espectacular por nuestro lado, de esas que te dejan boquiabierto, de esas que hacen que los ángeles parezcan monstruos, y el anciano me miró y dibujó una sonrisa pícara en su arrugada cara, algo que hizo que yo soltara una silenciosa carcajada. En ese momento, comenzamos a hablar de cosas sin importancia. Hablamos del tiempo, de deporte, de política. Me habló de su cáncer con una naturalidad asombrosa, esa naturalidad que sólo tienen aquellas personas que han asumido su enfermedad y han decidido luchar contra ella sin mirar atrás. A pesar de que estaba enfermo, no dejó de sonreír ni un sólo segundo de los que pasó hablando conmigo, y recuerdo que me resulto curiosa y extraordinaria esa capacidad para intentar abstraer a los demás de su sufrimiento.

Al cabo de un rato hablando, me preguntó por mi vida, por lo que había hecho hasta ahora y por los planes que tenía para el futuro. Con más o menos detalle traté de explicarle a grandes rasgos como había transcurrido mi vida hasta ese instante en el que me encontraba frente a él. Y sólo se limitó a escucharme y a asentir a modo de aprobación.

Una vez hube acabado, me preguntó: "Y dime muchacho, después de todo lo que has vivido, ¿te consideras una persona feliz?". Seguro de mí mismo y con una leve arrogancia me quise regocijar en mi respuesta cuando el anciano volvió a hablar: "Ten cuenta antes de contestar que no te pregunto si eres feliz, sino si te consideras una persona feliz. Te pregunto si todo eso que has hecho ha contribuido a llenar el espacio de aquello que tú consideras felicidad". Entonces, no supe que decir. Me quedé callado, no sólo sin saber cómo justificar mi posible felicidad, sino además sin tener la certeza de que esta existiera de verdad. Y lo último que me dijo fue: "Busca tu felicidad. Encuéntrala y no te conformes nunca."

Me quedé pensativo, tratando de entender qué sentido tenía aquella frase. Entonces el anciano amablemente me dio las gracias por haber conversado con él, apuro su café y se despidió de mí y del camarero. Justo entonces y como si de un sueño me despertara, apareció mi antiguo amigo frente a mí, y, adormilado, sacudí la cabeza para espabilarme y le di un fuerte abrazo. Pasamos un buen rato juntos, de risas y anécdotas, y por la noche volví a casa.

Desde entonces he vivido mucho. He ido y vuelto de las sombras las veces necesarias como para ganarme el derecho a hablar de la vida. Y he llegado a la conclusión de que, al igual que cada persona está enlazada a su alma, ese enlace le proporciona una noción particular y propia de todo lo que le rodea, ya sea real o abstracto. Y en este abstracto se incluye aquella percepción de felicidad de la que me hablaba aquel anciano.

Para mí, la felicidad está escrita en el ADN. Los genes que definen el pelo, los ojos o la piel, también forman el carácter, la forma de ser, de pensar, de sentir, así como las percepciones de lo abstracto. Creo que cada persona nace con diferentes conceptos de felicidad pero que todos ellos se pueden medir con la misma escala.

Es fundamental entender que la vida en sí es bastante insustancial. Pero esa insustancialidad es la base. Nacemos vacíos y construimos nuestra persona sobre esa base común, y según nuestro ADN podemos llegar hasta un nivel de felicidad. Ni más, ni menos.

Por ello no quiero convencerte de que seas feliz. Todo el mundo necesita y aspira ser feliz. Como alguien dijo una vez, "la vida es demasiado corta para estar siempre cabreado". Y todos sabemos eso y lo tenemos asumido en mayor o menor medida.

Sin embargo me gustaría que vayas un paso más allá, como siempre. Me gustaría que hicieses un profundo examen personal en busca de tu percepción de felicidad. Necesito que busques dentro de ti mismo y que extraigas de tu esencia aquella cota desde la que te considerarías no una persona feliz, sino un YO FELIZ.

Pero necesito que hagas algo más. Necesito que aprendas lo que estaba oculto en las palabras de aquel anciano. Necesito que, una vez tengas asumido y fijado ese nivel al que pretendes llegar, luches. Necesito que llores, que grites, que sufras. Necesito que caigas y no te rindas, pero sobre todo necesito que llegues a ese nivel. Pero aún así, lo más importante no es que llegues. Sino que desde allí, mires hacia abajo. Y pienses en este humilde blog que intenta motivarte siempre a superar tus límites. Siempre a ser mejor.

Necesito que pienses en Aquilea y digas: "Te equivocas." Y consigas llegar a ser más feliz de lo que ningún gen te imponga jamás. El YO PERFECTO aspira a ser feliz más allá de su percepción. Y nunca se conforma con menos.

Siempre, pase el tiempo que pase, construyendo nuestro YO PERFECTO. Perfecto y feliz.

Implacables. Incansables. Incomparables.

#ImInIn

*****English*****

            Slowly life run out. And, of course, we take advantage of as much as possible, because we have gone a long way and we know that everything is ephemeral. But we always want more. We look for new goals, we constantly relocated in the world trying to find this quiet place where we fit. And we think that when we get to that theoretical place we could say we are happy.

I remember a curious history. A few years ago I met by chance walking down the street to an old childhood friend who had not seen for so long. We speak hurriedly and decided to get a coffee to catch up. We were in a warm cafe in my few regular but incredibly relaxing evenings in the center of Madrid, and as I arrived early I decided to go in and look for a good seat to wait. Then, I sat at a table next to a noble old man who drank a cup of steaming coffee. As soon as I saw him I had a strangely familiar feeling. He had that typical expression that only have those who have lived a lot. Who have gone through the best and worst of life, who have reached their final years with the feeling of having used his time well, and continue living with the only purpose of making better and wiser people with whom they meet. His gray hair and glassy eyes denote an indescribable wisdom, the wisdom of life, that we don't learn from books. However, the rest of his body, old and tired, transmitted other sensations. His breathing exhausted constantly reminded him that his life was ending, and that damn cancer slowly took hold of him.

Then a spectacular girl passed us, the kind of girls that leave you speechless, the kind that makes the angels look like monsters, and the old man looked at me and drew a mischievous smile on his wrinkled face, which made ​​me let go a silent laugh. At that time, we started talking about unimportant things. We talked about weather, sports, politics. He talked about his cancer with an amazing naturalness, that whick only have those who have taken their disease and have decided to fight it without looking back. Although he was sick, he kept smiling every second that he spent talking with me, and I remember I turned curious and extraordinary that capacity to try to abstract others of their suffering.

After talking for a while, he asked me about my life, what I had done so far and the plans I had for the future. With more or less detail I tried to explain him in broad strokes as I had spent my life until that moment that I was facing him. And he was limited to just listen and assent as an approval.

When I had finished he asked me: "And tell me boy, after all you've lived, do you consider yourself a happy person?". Sure of myself and with a slight arrogance I wanted to rejoice in my answer when the old man spoke again: "You have to consider before you answer that I don't ask you if you're happy, but if you consider yourself a happy person. I ask you if all that you've done has helped to fill the gap of what you consider happiness." Then I didn't know what to say. I was silent not only without knowing how to justify my possible happiness, but also without being sure that this really existed. And the last thing he said to me was: "Seek your happiness. Find it and do not settle for ever."

I was thoughtful, trying to understand what was the meaning of those words. Then the old man gently thanked me for having talked with him, drained his coffee and said goodbye to me and to the waiter. Just then, as if from a dream I wake up, my old friend appeared in front of me, and, sleepy, I shook my head and gave him a big hug. We had a great time together, with laughs and anecdotes, and at night I came back home.

Ever since I've lived a lot. I'veve gone and returned from the shadows enough times to earn the right to talk about life. And I've come to the conclusion that, like every person is linked to his soul, that link gives a very particular notion of all that surrounds him, either real or abstract. And in this abstract is included that perception of happiness of which the old man was talking about.

For me, happiness is written in DNA. The genes that define the hair, eyes, skin,... defines also the character, thinking, feeling, and the perceptions of the abstract. I think every person is born with different concepts of happiness but all of them can measured with the same scale.

It's important you understand that life itself is pretty insubstantial. But that insubstantiality is the basis. We are born empty and build our person on this common basis, and in our DNA we can reach a level of happiness. Nothing more, nothing less.

So I don't want to convince you to be happy. Everyone needs and aims to be happy. As someone once said, "life is too short to be always angry." And we all know that and we have assumed it a greater or lesser extent.

However I would like you to go a step further, as always. I would like you to do a thorough personal examination in search of your perception of happiness. I need you to look within yourself and extract from your essence that height from which you would consider not a happy person, but a HAPPY SELF.

But I need you to do something more. I need you to learn what was hidden in the words of that old man. I need that, once you have taken and set the level at which you try to get there, you fight. I need you to cry, to scream, to suffer. I need you to fall and not give up, but mostly I need you to get to that level. But still, the most important is not that you get. But from there, you look down. And think about this humble blog that tries to encourage you always to exceed your limits. Always to be better.

I need you to think about Aquilea and say, "You're wrong." And get to become more happy than any gene ever impose you. The PERFECT SELF aims to be happy beyond the perception. And never settle for less.

Always, over time, building our PERFECT SELF. Perfect and happy.

Relentless. Tireless. Matchless.

#ReTiMa

domingo, 11 de marzo de 2012

Pensamientos Compulsivos (Ep.8) *** Compulsive Thoughts (Ep.8)

Es curioso. Vivimos continuamente asumiendo la forma de ser de alguien basándonos en el resto de las personas que conocemos. Intuitivamente, buscamos en nuestro subconsciente rasgos significativos y vamos clasificando a esa persona dentro de nuestro sistema. Y normalmente funciona, ya que el ser humano, por lo general, es bastante simple. Pero de vez en cuando llega alguien que nos sorprende, alguien que muestra un rasgo, habilidad o cualidad que jamás hubiéramos imaginado que tendría. Y nos gusta, nos emociona. Y nos juramos recordar lo más obvio de la naturaleza humana. Que nada es lo que parece.

*****English*****

It's weird. We live constantly assuming the nature of someone based on the rest of people we know. Intuitively, we seek in our subconscious significant features and we classify that person into our system. And usually it works, because humans, are generally quite simple. But once in a while someone comes along and surprises us, someone who shows a trait, skill or quality that we would never have imagined. And we like, we are excited. And we swear we remember the most obvious of human nature. That nothing is as it seems.

domingo, 26 de febrero de 2012

La Utilidad Del Miedo *** The Utility Of Fear

¿Por qué crees que eres especial? ¿Qué hace que te sientas más o menos importante dentro de lo que podemos llamar el todo humano? Y sobre todo, ¿qué hace que realmente lo seas o no?

Digan lo que digan la historia, la ciencia o la espiritualidad, la vida es tremendamente larga. En su totalidad, a partum ad mortem, es increíblemente longeva. La esperanza de vida media mundial en la actualidad está en torno a los 70 años. 25550 días. 613200 horas. Una enorme cantidad de segundos. Y, a pesar de ello, somos capaces de desperdiciarlo en su inmensa mayoría. Y en cada desperdicio perdemos vida. Y una forma horrible de perder vida es tener miedo.

Vivimos en una constante evolución. Una continua progresión que nos permite no sólo crecer y aprender, sino también errar y caer. Es parte del juego. Y en ese firme aprendizaje, el miedo y la forma de afrontarlo tienen un papel protagonista.

A muchos niveles, el miedo nos transforma. Modifica nuestros actos hasta tal punto que podemos no reconocernos a nosotros mismos. Además, no llegar a asumir un miedo puede provocar que para nosotros no exista. Afirmamos que algo no nos merece temor alguno mientras la biología se encarga de recordarnos internamente que estamos mintiendo. Puedes engañar a los demás, pero engañarte a ti mismo es una ardua tarea. Y el problema que tiene actuar de esta manera es que en el proceso no existe aprendizaje. No erramos y caemos para crecer y aprender. No habrá motivación, superación o espiritualidad teniendo miedo del miedo.

Sin embargo, mientras las cualidades del miedo varían en función de la cultura, la sociedad, la neurología, la psicología o el carácter, su esencia es siempre la misma. A partir de este instante asociarás miedo con supervivencia, contraataque, eficacia, rapidez, adaptación. Lo utilizarás como un complemento evolutivo. El miedo será una extensión del dolor y despertará en ti ansiedad, angustia e inquietud, pero con el único fin de que abras los ojos, te defiendas y luches contra algo que anteriormente ya has combatido. Y ya has vencido. Usaremos el miedo como una nueva fuente de conocimiento.

Puedes tener miedo, es perfectamente lógico y no tienes que avergonzarte. No serías humano si en ciertos momentos no te sintieras temeroso de la vida. Pero lo que te hará diferenciarte del todo humano no es durante cuánto tiempo puedes soportar ese miedo, sino lo rápido que eres capaz de librarte de él. Lo único que necesitas es averiguar por qué surge ese miedo, buscarlo. Porque cuando encuentras y lo miras a los ojos, lo vences. O incluso mejor, lo utilizas.

Estamos de vuelta.

Implacables. Incansables. Incomparables.

#ImInIn

*****English*****

Why do you think you are special? What makes you feel more or less important into what we call the whole human? And especially, what does that really you are or not?

Whatever history, science or spirituality says, life is extremely long. In its entirety, a partum ad mortem,  is incredibly long-lived. The worldwide average life expectancy is currently around 70 years. 25550 days. 613,200 hours. A huge amount of seconds. And despite this, we are able to waste in its immense majority. And in each waste we lose life. And a horrible way to lose life is to be afraid.

We live in a constant evolution. A continuous progression that allows us not only to grow and learn, but to miss and fall. It's part of the game. And in that firm learning, fear and how to deal with it have a role.

On many levels, fear transforms us. Modifies our acts to the extent that we can't recognize ourselves. Also, don't get to assume a fear can cause that it doesn't exist for us. We affirm that something don't fear us while biology is responsible for reminding us that we are lying internally. You can fool others but to fool yourself is a daunting task. And the problem which has to act in this manner is that the learning process doesn't exist. We don't miss and fall to grow and learn. There will be no motivation, overcoming or spirituality being afraid of fear.

However, while the qualities of fear vary according to culture, society, neurology, psychology or character, its essence is always the same. From this moment will associate fear with survival, counterattack, efficiency, speed, adaptation. I you will use as a complement evolution. Fear will be an extension of pain and wake up in you anxiety, distress and restlessness, but with the only purpose that you open your eyes, defend yourself and fight against something that you've fought before. And you have already won. We will use fear as a new source of knowledge.

You can be afraid, it's perfectly logical and you don't have to be embarrassed. You wouldn't be human if sometimes you didn't feel afraid of life. But what will differentiate yourself from the whole human is not how long you can endure this fear, but how fast you are able to get rid of it. All you need is to find out why appears that fear and search for it. Because when you find it and you look into its eyes, you beat it. Or even better, you use it.

We're back.

Relentless. Tireless. Matchless.

#ReTiMa

viernes, 17 de febrero de 2012

Pensamientos Compulsivos (Ep.7) *** Compulsive Thoughts (Ep.7)

En la templada meseta de mi vida me encuentro, esquivando continuamente los escollos y trampas que se presentan ante mí. Cegado y centrado en algo que va más allá de lo cuantificablemente lógico, en algo que da sentido a cada lágrima, a cada gota de sangre, a cada mar de dolor. Sin pestañear, mantengo la mirada fija, e inmóvil siento como un sudor frío recorre mi estomago, dejando tras de sí un amargo sabor a instantánea derrota, pues no puede ser de otra manera. Momentáneo fracaso que no hace sino dar más fuerza a mi alma para alcanzar aquello que ha decidido alcanzar. Nada ni nadie se interpondrá en mi camino. Gracias a un pasado didáctico, convertiré mi presente en un futuro nada incierto.

*****English*****

In the warm plain of my life, I find myself continually dodging the obstacles and traps that crash against me. Blinded and focused on something that goes beyond the logical quantifiably, something that gives meaning to every tear, to every drop of blood, to every sea of ​​pain. Without blinking, I keep staring, and still feel like a cold sweat down my stomach, leaving behind him a bitter taste of instant defeat, because it cannot be otherwise. Momentary failure which only serves to give more strength to my soul to achieve what he has decided to achieve. Nothing and nobody will interpose in my way. Thanks to a past didactic, I will make my present in a nothing uncertain future.